La Cámara de Comercio presenta un diagnóstico del sector comercial en la constitución del Consejo Cántabro de Comercio
- El estudio, elaborado por la Cámara por encargo y con financiación del Gobierno de Cantabria, analiza el peso económico del comercio, su evolución y los principales retos que afronta, como el relevo generacional y la digitalización.
Santander, 23 de octubre de 2026.- La Cámara de Comercio de Cantabria ha presentado un diagnóstico del sector comercial de la región durante la sesión constitutiva del Consejo Cántabro de Comercio, celebrada este viernes en el Espacio Bisalia del Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (PCTCAN) y presidida por el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti.
El informe, elaborado por la Cámara a instancias y con financiación del Gobierno de Cantabria, ofrece una radiografía de la situación actual del comercio, su contribución a la economía regional, los cambios experimentados durante la última década y los principales desafíos que condicionarán su futuro.
El responsable del Área de Creación de Empresas y Comercio Minorista de la Cámara, David Ramos, ha sido el encargado de presentar las principales conclusiones del estudio ante los representantes de las administraciones públicas, organizaciones empresariales, asociaciones de comerciantes, consumidores y agentes sociales que integran el nuevo órgano consultivo.
El diagnóstico elaborado por la Cámara confirma la importancia estratégica del comercio para la economía de Cantabria. El sector representa el 20,42 % del Producto Interior Bruto (PIB) regional y concentra el 18,73 % del tejido empresarial de la comunidad autónoma.
En términos de empleo, el comercio minorista cuenta con 27.218 trabajadores por cuenta ajena y 8.181 autónomos, lo que supone más de 35.000 afiliados a la Seguridad Social y el 15,54 % del total regional.
El informe pone también de manifiesto su capacidad para generar actividad económica en otros sectores. Por cada 100 euros de actividad comercial se generan otros 110 euros en el conjunto de la economía, mientras que cada 100 empleos directos contribuyen a crear otros 68 puestos de trabajo indirectos.
Menos establecimientos, pero mayor volumen de negocio
Uno de los aspectos que destaca el estudio es la evolución experimentada por el comercio minorista durante la última década.
Entre 2015 y 2025, el número de establecimientos comerciales de Cantabria se ha reducido un 10,2 %, pasando de 8.000 a 7.184. Sin embargo, esta disminución ha coincidido con un incremento del 49,1 % en la cifra de negocios del sector durante el mismo periodo.
Además, la evolución de la actividad comercial en Cantabria se ha situado por encima de la media nacional en los últimos ejercicios, con una diferencia de hasta 7,1 puntos porcentuales en 2025.
Estos datos reflejan un sector en transformación, que mantiene su relevancia económica mientras afronta cambios en su estructura empresarial y en los hábitos de consumo.
El comercio de proximidad mantiene su arraigo en Cantabria
El diagnóstico también analiza la relación de los consumidores cántabros con el comercio local.
Según el estudio, el 68,9 % de los cántabros compra habitualmente en establecimientos de proximidad, mientras que únicamente un 2 % afirma no hacerlo nunca.
La cercanía, la confianza, la atención personalizada y el apoyo a la economía local figuran entre los principales valores que los consumidores asocian a este modelo comercial.
Cantabria cuenta con una densidad aproximada de 15 establecimientos por cada 1.000 habitantes, similar a la media nacional, con una actividad especialmente relevante en municipios como Santander, Camargo, Castro Urdiales y Torrelavega.
El informe destaca, asimismo, la contribución del comercio de proximidad a la dinamización de los municipios, el mantenimiento de servicios y la cohesión territorial.
El relevo generacional y la digitalización, entre los principales desafíos
Junto a las fortalezas del sector, el estudio identifica distintos retos para su competitividad y sostenibilidad futura.
Entre ellos destacan las dificultades para garantizar el relevo generacional, la adaptación a los nuevos hábitos de consumo, la incorporación de herramientas digitales y nuevas tecnologías, y los desafíos derivados del entorno regulatorio.
El envejecimiento de los titulares de los negocios constituye una de las principales preocupaciones. Según los estudios realizados en el marco del programa Relevo Cantabria, más del 40 % del comercio de la región está en manos de personas mayores de 55 años y más del 60 % de esos autónomos prevé abandonar su actividad en los próximos años.
El consejero Eduardo Arasti ha incidido especialmente en este desafío y ha advertido de las consecuencias económicas y sociales que supone la desaparición de establecimientos por falta de continuidad empresarial.
"Detrás de cada cierre por falta de relevo no desaparece únicamente un negocio, desaparece experiencia, conocimiento, empleo, actividad económica y, en muchos casos, un servicio esencial para el municipio donde se ubica", ha subrayado.
En este sentido, Arasti ha destacado la importancia del programa Relevo Cantabria, que conecta a comerciantes interesados en transmitir sus negocios con emprendedores que desean dar continuidad a proyectos empresariales viables.
El consejero también ha señalado entre las prioridades de actuación la incorporación de la inteligencia artificial y la digitalización a los pequeños negocios, el aprovechamiento del comercio como recurso turístico y la simplificación administrativa para facilitar la actividad de autónomos y empresas.
La Cámara participa en el nuevo Consejo Cántabro de Comercio
La presentación del diagnóstico ha tenido lugar en el marco de la constitución del Consejo Cántabro de Comercio, un órgano de participación, asesoramiento y consulta presidido por Eduardo Arasti e integrado por 32 miembros.
Entre ellos se encuentran representantes de los ayuntamientos de Santander y Torrelavega, las cámaras de comercio de Cantabria y Torrelavega, CEOE-CEPYME Cantabria, COERCAN, ASODECO, la Unión de Consumidores de Cantabria, la Federación de Municipios de Cantabria, la Universidad de Cantabria, las organizaciones sindicales UGT y CC OO y distintas consejerías del Gobierno regional.
Durante la sesión, dirigida por el director general de Comercio y Consumo y vicepresidente del Consejo, Rosendo Ruiz, también se han presentado las principales líneas de trabajo que la Dirección General prevé desarrollar durante los próximos meses.
Arasti ha defendido que la creación del Consejo responde a una necesidad compartida por los representantes del sector y ha destacado su papel como espacio permanente de colaboración para analizar la evolución del comercio, identificar sus necesidades y formular propuestas que favorezcan su competitividad y modernización.
