Cantabria iguala la media nacional de renta en 50 años y se coloca entre las provincias con menor paro
La Cámara de Comercio y el Colegio de Economistas presentan el balance autonómico de un informe que radiografía 50 años de cambios demográficos, empresariales y sociales en España
Santander, 30 de junio de 2026.- El Colegio de Economistas de Cantabria y la Cámara de Comercio de Cantabria han presentado este martes los resultados autonómicos del informe ‘50 años de evolución económica, social, empresarial e institucional de las provincias en España (1975-2025)’. El documento ilustra la transformación del país y pone cifras a un hito regional: la comunidad ha logrado igualar su renta per cápita a la estatal. Al mismo tiempo, se sitúa entre los territorios con menor tasa de paro. Estos avances conviven con el progresivo envejecimiento de los ciudadanos y la pérdida de población en las zonas rurales.
Los encargados de presentar las conclusiones han sido Tomás Dasgoas Rodríguez, presidente de la Cámara de Comercio, y Fernando García Andrés, presidente de la institución colegial. Ambos dirigentes han explicado ante los medios los datos autonómicos con el objetivo de rastrear el origen de los retos estructurales de hoy a través de las transformaciones vividas a lo largo del último medio siglo.
El estudio, elaborado por la Cámara de Comercio de España (CCE) y el Consejo General de Economistas de España (CGE), cruza multitud de variables macroeconómicas con datos concretos del mercado de trabajo, la sanidad, la educación y el tejido de las empresas. En el plano demográfico, Cantabria gana un 24,65% de habitantes desde 1975. La cifra total asciende de 469.096 a 584.708 personas. Aunque este repunte se queda lejos del 39,25% registrado a nivel estatal, la autonomía gana algo de peso en el conjunto de España y pasa del 0,99% al 1,23%. Todo este incremento poblacional recae sobre la franja litoral. Los valles del interior, por el contrario, sufren un retroceso continuo.
Convergencia real de las rentas familiares
Los indicadores económicos dibujan una curva ascendente a lo largo del periodo analizado. La renta disponible bruta de las familias cántabras se ha multiplicado por dos: arranca en 5.464 millones de euros en el año 2000 y llega a 11.263 millones en 2023. Gracias a esta subida, la comunidad neutraliza la brecha histórica con el promedio estatal. A principios de siglo, la renta per cápita suponía el 98,88% de la media española. Hoy alcanza el 100,24%, lo que se traduce en 19.101 euros por ciudadano. El Producto Interior Bruto real crece también a un ritmo sostenido del 1,29% anual durante este medio siglo.
El texto aporta detalles sobre las finanzas de los hogares y constata una clara diversificación del ahorro. El dinero depositado en fondos de inversión sube del 21,9% en 2015 al 28,4% en 2024. Al revisar el mercado laboral, los datos proyectan una tasa de paro del 6,76% para el cierre de 2025. Un dato que sitúa a Cantabria en el top cinco de las provincias con menos desempleo, muy por debajo del 9,89% nacional. La incorporación de la mujer al mercado laboral ha sido clave. Su tasa de actividad se duplica en estas cinco décadas y ejerce de motor del empleo autonómico. Los autores advierten aquí de la urgencia de retener talento activo para compensar una pirámide poblacional cada vez más envejecida.
Cantabria mejora los números estatales en desarrollo social y educación. El sistema educativo logra contener el abandono escolar temprano en un 6,76%. Las administraciones destinan 9.314 euros de gasto público por alumno. Hablamos de la tercera mayor inversión de España, donde la media ronda los 7.943 euros. El área de la salud refleja una línea idéntica. La región anota índices de esperanza de vida más altos y una mortalidad evitable menor que el resto del país.
El reto de blindar la inversión en innovación
En cuanto al tejido productivo, la inversión en I+D interna se dispara un 236,24% entre 2005 y 2024. Prácticamente el 13% de las firmas cántabras entran en la categoría de empresas innovadoras, una cuota muy superior al 4,93% nacional. Las ventas al exterior ganan peso dentro del PIB regional y asientan una base sólida de firmas exportadoras regulares. La cruz de la moneda reside en la fragilidad del ecosistema investigador frente a los vaivenes económicos. Durante crisis anteriores, el gasto en I+D llegó a desplomarse más de un 30%. Ante este escenario, el documento propone sostener la inversión a largo plazo, definir una hoja de ruta para la internacionalización, ofrecer un turismo más diverso y activar medidas reales contra la sangría demográfica en el entorno rural.
Tomás Dasgoas ha destacado que “Cantabria ha avanzado mucho en estos 50 años”, pero ha advertido de que “el futuro de Cantabria dependerá de nuestra capacidad para crear más actividad, más empleo, más valor añadido y más oportunidades”. En esa tarea, ha subrayado, “las empresas son absolutamente imprescindibles” y la Cámara de Comercio seguirá trabajando para estar cerca de ellas, “ayudándolas a crecer, a innovar, a internacionalizarse y a competir”.
El presidente de la Cámara de Comercio de Cantabria ha afirmado que “sin empresa no hay empleo; sin empleo no hay renta; sin renta no hay cohesión; y sin una economía productiva sólida, el Estado del bienestar pierde la base que lo sostiene”.
Por su parte, Fernando García ha señalado que “el informe expone la diversidad territorial como una de las grandes fortalezas de España” y ha incidido en la necesidad de adaptar las políticas públicas a la realidad de cada provincia. Asimismo, ha añadido que este diagnóstico comparado permite comprender las distintas trayectorias de desarrollo y opera como “una herramienta de referencia para administraciones, empresas, investigadores y agentes sociales comprometidos con la competitividad y el crecimiento equilibrado del país”.
Radiografía de un país de contrastes territoriales
El estudio elaborado por la Cámara de Comercio de España y el Consejo General de Economistas dibuja un país inmerso en un proceso de transformación sin precedentes recientes. Democracia, entrada en Europa y modernización empresarial explican este salto. Desde 1970, España suma 13 millones de habitantes nuevos, pero la tarta poblacional y económica se reparte de forma muy irregular.
Casi todo el impulso demográfico se queda en las grandes áreas metropolitanas, las zonas de costa y las islas. Entre Madrid y Barcelona aglutinan a más de un cuarto de la población de todo el Estado. En la otra cara de la moneda aparecen provincias como Zamora, Ourense, Soria, Lugo o Ávila, atrapadas en un bucle de sangría demográfica. El análisis del stock de capital certifica la hegemonía de Madrid y subraya el tirón de focos turísticos como Málaga, Illes Balears, Alicante o Murcia. Mientras tanto, los antiguos motores industriales (Barcelona, Bizkaia, Gipuzkoa o Asturias) ven cómo mengua su peso relativo dentro del PIB nacional, aunque mantienen un volumen de producción absoluto muy abultado.
El Colegio de Economistas de Cantabria refuerza con este evento su apuesta por la divulgación y el rigor técnico. La distribución periódica de estudios ofrece a la administración pública, al sector privado y a la sociedad civil un panel de herramientas diagnósticas. El objetivo final es favorecer la toma de decisiones informadas ante los retos de la región.
